Covelo, la vida al mejor precio

Idealista la señala como la localidad con la vivienda más barata de Galicia

Covelo es el municipio con la vivienda más económica de Galicia. En el ránking publicado por el portal online de venta y alquiler de vivienda Idealista, el precio por metro cuadrado en la localidad de A Paradanta se sitúa en 489 euros a fecha de julio de este año. La diferencia respecto a otras comunidades autónomas es considerable: 1.173 euros por metro cuadrado en el pueblo más barato de Baleares o 907 en el de Tenerife.

El alcalde de Covelo, Juan Pablo Castillo Amigo, asegura que en el último año ha aumentado el censo del municipio. A inicios del 2020, el INE cifraba en 2.378 los habitantes, a las que habría que añadir 185 altas el año pasado y 98 en lo que llevamos del 2021.

El regidor percibe un mayor aprecio por los pueblos de interior en el contexto de la pandemia: «Mucha gente que se fue está volviendo para rehabilitar las casas de sus padres o abuelos». Castillo lo achaca a la tranquilidad y a la disponibilidad de servicios esenciales que «no están saturados». Tienda, médico, pediatra, pabellón de deportes, piscina municipal, residencia de ancianos o colegio son algunas de las prestaciones de las que goza Covelo. Y también la playa fluvial de Maceira, «una de las más bonitas de Galicia».

El concello tiene otro aliciente en la relativa proximidad en coche con muchos centros urbanos. Vigo está a 40 minutos, Ourense a 50 y la frontera con Portugal a menos de media hora. Sin embargo, Rodespi, la inmobiliaria que más viviendas tiene a la venta en la localidad, no está percibiendo en sus cuentas este supuesto retorno al rural: «La tendencia ha sido estable y sostenida en los últimos años», comenta uno de sus agentes de ventas. Tanto en demanda como en precios, que efectivamente «son muy bajos».

En la actualidad, son 40 las viviendas localizadas en Covelo puestas a la venta por las inmobiliarias en el portal Idealista. El coste de una casa para reformar en el municipio oscila entre los 30.000 y los 50.000 euros. Por otra parte, un chalé en perfectas condiciones y listo para ser habitado se puede adquirir por unos 100.000 euros si es modesto o unos 300.000 si es más grande e incluye un buen jardín e incluso piscina.

Algo que sí se echa en falta en la localidad es la oferta de alquiler de inmuebles. No existe posibilidad de irse a vivir a esta zona sin hacer una inversión de por vida. Para Isabel Báez, impulsora de un proyecto de repoblación de Covelo, esta circunstancia impide que «muchas personas interesadas en mudarse al pueblo a probar suerte en el rural decidan arriesgarse».

Hay ejemplos de casas asequibles: Vivienda situada en la parroquia de San Pedro. Casa de piedra completamente restaurada, con dos habitaciones y dos baños. Tiene jardín, piscina y barbacoa, cenador y un porche cerrado.

Hay una casa que necesita reforma en Pedredo-Maceira, cerca de la playa fluvial. De dos alturas, cuenta con tres habitaciones, un baño, cocina equipada y salón. Aunque se encuentra en la carretera, es poco transitada.

 

«No quiero una ecoaldea de hippies, sino recuperar los valores y labores del rural»

La familia de Isabel Baez es natural de O Piñeiro de Areas, aldea perteneciente a Covelo. Sus abuelos emigraron a Uruguay, pero volvían todos los veranos. Ella creció con las «historias de la aldea, cuando todos se juntaban a labrar». Pero cuando volvió a Galicia para quedarse, no se encontró con aquellas fábulas, sino con un rural prácticamente despoblado, «al límite de la catástrofe». Tras una década conociendo mejor la zona y la comunidad, y a raíz de la pandemia, decidió impulsar la iniciativa ¡Vente a Covelo! Se trata de una plataforma en línea y sin ánimo de lucro que facilita información y apoyo a todo el mundo interesado en retomar las labores del rural en la localidad de Paradanta.

Entre mayo y noviembre del 2020, contactaron con ella unos 800 interesados. Algunos esperaban que les diesen «casa, comida y trabajo así como así», explica, pero muchos otros sí entendieron lo interesante del proyecto: «Se interesaron en poner sus oficios al servicio de la comunidad». Veterinarios, enfermeros, carpinteros, herreros… Una larga lista de profesionales de los que, lamentablemente, solo unos pocos decidieron rehacer su vida en Covelo.

La emprendedora está segura de que la plataforma ayudó al crecimiento del pueblo, pero no lo suficiente. Para ella, el problema está en que «es imposible encontrar vivienda donde asentarse temporalmente». No existen alquileres y «es muy arriesgado comprar directamente sin saber si les va a gustar el entorno». Con la ayuda del Concello, están buscando alternativas relacionadas con la cesión de uso de propiedades, pero no resulta fácil: «La gente no quiere prestar las casas que ha rehabilitado».

Otra línea de trabajo que se vio cortada por el covid fue la formativa. Esperan impulsar en el 2022 un ciclo de talleres para enseñar los beneficios y las labores de la agricultura y la ganadería.

El hotel rural La Rectoral triunfa en su primer verano abierto al público

Los hermanos José y Maite Rodríguez Espiñeira cumplieron su sueño de abrir un hotel en el pueblo donde pasaron los veranos de su infancia, y donde ahora han creado sus propias familias. La pandemia los sorprendió en medio de la rehabilitación del edificio de la antigua rectoral de la parroquia covelense de Paraños. Finalmente, el pasado 15 de mayo consiguieron inaugurar el hotel rural La Rectoral. Aunque en Covelo hay unas cuantas casas rurales, este es el primer parador que habilita varias habitaciones, de una forma más cercana a la de un hotel al uso, de la localidad. Ellos lo definen como un «híbrido» entre ambos modelos. Además, lucen el letrero de las cuatro estrellas, signo de una excelente calidad de servicio e instalaciones -tienen piscina y varios jacuzzis-.

La playa de Bastiagueiro, en Oleiros, con el puerto de A Coruña de fondo

Cientos de gallegos se mudan de las ciudades a pueblos y zonas rurales en el año de la pandemia

M.VARELA

Hace un año, la actualización de los datos del censo electoral en el Instituto Nacional de Estadística avanzaba que cientos de gallegos se habían mudado entre marzo y agosto desde las ciudades hacia municipios más pequeños. El saldo demográfico que publicó esta semana el IGE lo confirma: las siete grandes urbes perdieron más vecinos hacia otros concellos de los que recibió. En el caso de Vigo y A Coruña llegaron a ser cerca de 2.000 personas menos. En cambio, Oleiros, Valdoviño o Nigrán presentaron un saldo migratorio interno (habitantes que llegan de otros concellos de Galicia frente a los que se van) superior a 200.

fuente: lavozdegalicia.com

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